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Ismenia Ardila Díaz. Comunicadora Social-Periodista.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Diálogo con "el gato". Denunciando la corrupción

Un personaje ya típico en Popayán.

POR EDUARDO BURBANO SOLANO
ar7@hotmail.com>


“De las cosas pequeñas surgen grandes logros, y la misma práctica hace que las cosas se hagan cada vez mejor”. “Con una simple pancarta, ya se está haciendo periodísmo; con un volante; se hace periodísmo. Hasta un disfraz puede comunicar muchas cosas”. Lo dice el Gato, nuestro protagonista.
Personaje pintoresco de baja estatura y contextura delgada, que se hizo famoso en la ciudad de Popayán por sus ilustrativos letreros. Todos los días a las nueve de la mañana llega al centro con un caminado que ya lo identifica, un sombrero aguadeño para protegerse del duro sol que azota por estos días, un poncho blanco con la bandera de Colombia lo acompaña, también un chaleco de cuero, una mochila y su infaltable letrero. Llegadas las cinco de la tarde; termina su dura jornada y se dispone volver a su hogar en el barrio La Paz.
Jorge Benavides, Bogotano que hace diez años está radicado en Popayán, en una época salió disfrazado de gato denunciando la corrupción, aparecía con unas ratas como símbolo de eso… Desde entonces se dedica a esta labor por la rabia que le generó la guerra de Irak y la injusticia del capitalismo salvaje.
Charlando amenamente con él, me dio a entender que la idiosincrasia de la gente del Cauca es muy reservada, porque muchos simplemente leen la pancarta y no comentan nada, o a veces no entienden lo que está tratando de decir y se acercan a pedirle explicaciones. Sin embargo, otros se entusiasman, acota “el Gato”.
Afirma que se encuentra en una cacería constante de información, pues necesita tener claro de qué se está hablando y cómo se están manejando las situaciones en el departamento, en el país y el mundo. A diario escucha y lee noticias. Necesita fundamentarse para darle un toque especial a sus frases, “frases que son espontáneas”, dice. ”En las horas que estoy descansando, voy cuadrando las ideas de lo que quiero hacer para el día siguiente; tomo fragmentos de cosas que ya están hechas y revuelvo una cosa con la otra; juego con las ideas y así van saliendo las frases”. Y agrega que “El letreo depende del entusiasmo, de lo caliente y fresca que esté la noticia. Hay mucha noticia vieja que es importante y toca mantenerla a veces hasta una semana o 15 días”.
Ante la pregunta ¿Por qué lo hace? Es claro: “al principio lo hice como denuncia y después lo fui tomando como una obligación, como un deber. La misma práctica me fue pidiendo más cosas; esas denuncias las tenía que realizar de forma lúdica, utilizando símbolos, disfraces; nuevas formas para tratar que la gente leyera mis denuncias. Como resultado sin querer queriendo como dice el Chavo, aquí me han catalogado ya como personaje típico de Popayán y a mi parecer ese es un gran mérito”.
Advirtiéndolo algo desprevenido, decidí averiguar si recibía algún beneficio económico por lo que hacia; y me respondió. “No pido plata a la gente por lo que hago, de pronto puede confundir las cosas. Es mejor no “toriarla”, puede enmarañar mi labor”. Y concluyó diciendo, “Vivo con los trabajos de los fines de semana. Dicto clases de matemáticas, hago perifoneo, proyecto cine en los polideportivos como labor cívica. Y esta es mi forma de sobrevivir”, dijo con orgullo.
El diálogo se tornaba cada vez más interesante cuando empezó a hablar de las discusiones que había tenido con algunas personas, “porque optaban por los medios de comunicación del poder”, y continúa asegurando que “No la tienen clara, ni van a la profundidad de las cosas, se quedan solo con lo que diga Juan Gosaín y punto, o RCN*”.
Entrados en confianza, comentó que sentía temor al salir a la calle, porque llevaba con él, los letreros de la verdad, al estilo de Jaime Garzón, advierte que “Él era un atrevido que sacaba las verdades y por eso lo mataron; así mataron a un periodista en el Bordo, y a un periodista de Todelar lo hirieron. Es peligroso, decir la verdad en este país es bien peligroso”, dice con desazón.
Cambiando un poco el tono y el ambiente de la entrevista, decidí preguntarle por los lugares que frecuentaba con sus letreros y contestó. “Más que todo el centro y a veces las plazas de mercado. ¡Pero eso si no me pierdo una sola marcha ni reunión política!”, dice con una sonrisa. “En el mismo lugar me quedo una hora o más, dependiendo de cómo se vayan dando las cosas y así voy rotando por cada cuadra”. Continuó contando, “siempre en las reuniones importantes estoy para encarar a los políticos, e inclusive, yo confronté a Uribe, en un consejo comunal que hubo por la problemática de las ‘pirámides’. A dos metros le dije unas cuantas verdades; sin groserías eso si, pero se las dije. La gente piensa que un presidente es algo sublime, algo macro. Yo dije; ¡No… Esto de macro y celestial no tiene es nada! y aquí vinimos fue a hablar a ‘calzón quitao’… Me eché la bendición, cuadré el discurso y me le enfrenté. Le dije que él era el culpable de la caída de DRFE y DMG, por omisión, legalización y saboteo. Omisión, porque permitió que esas empresas funcionaran siete años. Legalización, porque ellos pagaron cinco mil millones de impuestos a la DIAN, entonces ya no eran ilegales. Y por saboteo, porque le sacrificó el bolsillo a la comunidad, interviniéndolas de un día para otro”, manifestó algo exaltado.
Entonces concluyó la entrevista diciendo, “Yo siempre estoy en función de la verdad. Pero una vez me alcancé a desilusionar de mi labor; si no que los mismos escándalos me tentaban a salir y denunciar las cosas que no estaban bien”. Por eso asegura que lo que lo alienta a continuar con ese gran deber, es que la gente necesita información. Después remató diciendo,”Yo les insisto a los jóvenes que estudian en la universidad periodismo y comunicación social que dejen de estudiar en una forma elitista, que estudien para ser periodistas y comunicadores, no para pretender ser un Juan Gosaín o un J, Mario… Miren que de las cosas pequeñas surgen grandes logros, y la misma práctica hace que las cosas se hagan cada vez mejor. Yo reto a los estudiantes de la universidad para que salgan a practicar su profesión, no se queden como empleados, porque con una simple pancarta, ya se está haciendo periodismo, con un volante; se hace periodismo, hasta un disfraz puede comunicar muchas cosas”.
* Periodista de una emisora de gran sintonía

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